La poca motivación que corre por mis venas es algo que debería formar parte de mi curriculum vitae, puesto que dice más de mí que cualquier estudio académico.
Estoy a tres días de tener mi primer examen de fin de tercero de carrera. Aunque literalmente es el segundo, pero da inicio a la horrible y odiada semana de exámenes. El siguiente es el viernes, y el siguiente el lunes. El próximo día 27 habré acabado tercero (o eso esperamos, rezaré al Dios del Cinco Pelao') pero sin embargo no los exámenes. El miércoles 29 me examino de inglés. Esa asignatura la cual llevo sin dar desde hace tres años y en la cual, según mi universidad, tengo un nivel sin futuro de B2. No debería estar asustada, pero visto mis dotes para el idioma lo raro sería aprobarlo.
Será entonces el miércoles 29 cuando seré libre si los suspensos y aprobados así lo quieren.